Xian y sus guerreros de terracota

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En la primavera de 1974, unos campesinos de Lintong estaban excavando un pozo cerca del Monte Li, no lejos de la antigua ciudad de Xi'an. Cuando a los cuatro metros de profundidad, sus herramientas tocaron un objeto extraño que resultó ser una figura humana de tamaño natural vestida con armadura y lanza. Estaba fabricada en terracota “(arcilla moldeada y endurecida al horno”), decorada con colores vivos , con tanto realismo que se asustaron .

 

 

 


Este descubrimiento llenó de inquietudes a la población de la aldea. De hecho, muchos ancianos del lugar creían que se había ofendido al espíritu de algún ser inmortal y éste resurgía para traerles algún mal o castigo.

 

 

 


Dos años más tarde, los investigadores confirmaron que se trataba de una gigantesca fosa de 20.000 metros cuadrados de superficie, donde unas 8.000 figuras de terracota -guerreros, caballos y más de 100 carros de madera, enterrados entre el 210-209 A.C. , y que constituían toda una división del ejército imperial, que guarda el cuerpo del más glorioso emperador chino, Qin Shihuang, cuyo mausoleo se encuentra enterrado muy cerca, a 1,5 kilómetros al oriente de la montaña Lishan, creyendo que enterrando estas estatuas el Emperador seguiría teniendo tropas bajo su mando .

 

 

 

 

 


Todo en el yacimiento  es abrumador: para dar mayor autenticidad a los guerreros, se les dotó de armas reales, de las cuales se han recuperado más de 30.000 hasta la fecha. Espadas, arcos, lanzas, dagas… muchas de las cuales estaban cromadas para resistir mejor la oxidación, técnica ya empleada por China hace 2300 años, pero conocida por Occidente tan
sólo hace unas décadas.


Pero eso no es todo. Cada figura es distinta, cada hombre tiene sus propios rasgos, su peinado, su tocado, los ojos distintos, las manos, las barbas o su policromía original. Cada guerrero tiene una expresión que confiere a este ejército una inquietante sensación de que allí hay vida. Desde el arquero más escondido hasta el general, en cuyos ojos puede verse un claro ademán de desprecio por la muerte, no existe la monotonía en el conjunto, puesto que ningún elemento es idéntico a otro.


El yacimiento de los "terracotas" de Xiyan es uno de los más visitados del mundo, sobre todo por los propios chinos. De ahí que creemos que es más  conveniente visitarlo a primera hora del día, nada más abrirse el complejo. A la media hora empiezan a llegar autobuses que transportan hordas de turistas que, cámara compacta en mano, inundan  el lugar, perturbando el silencio casi sagrado que ha reinado durante 22 siglos en este enterramiento.

 

 

 


Este atractivo cultural que forma parte en la historia china, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la U.N.E.S.C.O en 1987. En Viatges Manacor os recomendamos no os perdaís esta interesantísima visita en su próximo viaje. Realmente espectacular y único, una maravilla.

 

 

 

 

 

 


 


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