Se acabó comer pizza junto a la Fontana di Trevi

2012-10-04

Después de largas caminatas e intensas visitas en la ciudad eterna, más de uno hemos acabado sentados junto a la Fontana di Trevi o en las escalinatas de la Plaza de España tomando un bocado para reponer fuerzas o un trago para refrescarse. Pero eso era cuando aún no habían prohibido comer y beber en las calles de Roma.

 

El alcalde de Roma en un bando ha prohibido comer un bocadillo o beber en la calle, y la multa a quien desobedezca esta norma puede salir cara: entre los 25 y 500 euros. No es la primera vez que la ciudad pone en marcha esta propuesta, ya durante 2008 hubo unos meses de prohibición.

 

De esta manera se pretende que desaparezcan las comidas y bebidas junto a los monumentos más emblemáticos de la ciudad, y los restauradores imagino que se estarán frotando las manos porque habrá que sentarse en sus establecimientos para comer.

 

Por contra, los vendedores ambulantes de paninis, pizzas, helados… no estarán muy contentos con la prohibición. Ni los turistas. Porque no hay mayor placer que ese bocado junto a los monumentos, que además no tiene por qué significar ensuciar. ¿O no nos enseñaron a recoger la basura?

 

La escalinata de la Plaza de España o los alrededores de la Fontana de Trevi se convierten a menudo en áreas de picnic para el turista, y lo siguen siendo, aunque la policía local informa cada vez más de que no se puede comer en estos lugares a todo el que empuña un bocadillo o una bebida.

 

La normativa entró en vigor este lunes pasado, y estará vigente hasta el 31 de enero en la zona que va de San Pedro a San Juan de Letrán. Como medida de protesta, varios grupos han quedado para comer un “panino” en la plaza del Panteón, y en este caso la policía ha actuado obligándolos a identificarse.

 

Veremos si la prohibición de comer en las calles de Roma se extiende más allá de la fecha propuesta.



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